¿Qué es la trabeculoplastia láser selectiva (SLT)?
La trabeculoplastia láser selectiva (SLT) es un procedimiento con láser Nd:YAG de 532 nm que actúa sobre el trabéculo, la estructura por donde drena el humor acuoso del ojo. En el glaucoma de ángulo abierto, este drenaje está reducido, lo que lleva a elevación de la presión intraocular.
El SLT aplica pulsos de láser muy selectivos que estimulan células específicas del trabéculo sin causar daño cicatricial. El resultado es una mejora en el drenaje del humor acuoso y, consecuentemente, reducción de la presión intraocular.
¿Cuándo se indica?
El SLT puede indicarse como:
- Primera línea de tratamiento: especialmente en países con evidencia creciente de su efectividad comparable a los colirios hipotensores. Elimina la necesidad de colirios diarios en muchos pacientes.
- Tratamiento complementario: cuando los colirios son insuficientes para controlar la presión o cuando el paciente tiene dificultades para cumplir el tratamiento médico.
- Alternativa a los colirios: pacientes con efectos secundarios de los colirios, problemas de cumplimiento o que prefieren evitar la medicación crónica.
Cómo es el procedimiento
El SLT es ambulatorio y dura aproximadamente 5-10 minutos. Se aplican gotas que dilatan el ángulo iridocorneal y gotas anestésicas. El médico apoya una lente de contacto especial sobre el ojo y aplica los pulsos de láser en el trabéculo. El paciente puede percibir pequeños flashes de luz durante el procedimiento.
Después del SLT, se controla la presión intraocular durante 1-2 horas en el consultorio. Se indican gotas antiinflamatorias por algunos días. El efecto hipotensor tarda algunas semanas en manifestarse completamente.
A diferencia de la trabeculoplastia con láser de argón (ALT), el SLT no genera cicatrices en el trabéculo y puede repetirse si el efecto se reduce con el tiempo. Esto lo convierte en una opción de tratamiento a largo plazo.
Efectividad y seguimiento
La efectividad del SLT es comparable a la de un segundo colirio hipotensor. En promedio, reduce la presión intraocular entre un 20-30%. El efecto puede durar de 1 a 5 años. El seguimiento es fundamental para evaluar la respuesta y ajustar el tratamiento si es necesario. La campimetría y la OCT de nervio óptico son las herramientas de monitoreo del daño glaucomatoso.